9 mar 2012
10 oct 2011
Solo en la Salenques Tempestades al Aneto.
" tengo los dedos supersensitivos, tengo los ojos de Dalí....y en esta danza soy rey sin corona, y en esta danza que no tiene fin, yo voy saltando sin par, voy a quedar, voy a quedar como Alí..." (Los Piojos).
Amigos en la distancia que me pidieron que les cuente un poco de este lugar, que no andan por las alturas pero vuelan, aquí va aunque con un poco de retraso.
Este agosto del 2011 pinta mejor que julio, hace buen tiempo, sol y calor. En un arrebato decido salir solo para Barrancs y subir al Aneto (3404m) siguiendo la gran cresta del valle, la larga y salvaje cresta granítica de casi dos kilómetros y medio al trono de los Pirineos.
En la mochila arnés,casco, algo de material y una cuerda, en las piernas un atracón de horas y roca y en la cabeza algunos pasos de escalada con vacío....llegaré?
A las 5am comienzo la aproximación hacia Aigualluts y entro en el valle de Barrancs, me esperan unas cuatro horas hasta el Collado de salenques y el inicio de la cresta.
Al fondo del valle se empieza a dibujar contra el cielo el Margalida y su pared norte. Más lo quieres, más te vale. 8:30hs comienzo el camino por terreno fácil y un poco indefinido.
Margalida.
Inicio...
Amigos en la distancia que me pidieron que les cuente un poco de este lugar, que no andan por las alturas pero vuelan, aquí va aunque con un poco de retraso.
Este agosto del 2011 pinta mejor que julio, hace buen tiempo, sol y calor. En un arrebato decido salir solo para Barrancs y subir al Aneto (3404m) siguiendo la gran cresta del valle, la larga y salvaje cresta granítica de casi dos kilómetros y medio al trono de los Pirineos.
En la mochila arnés,casco, algo de material y una cuerda, en las piernas un atracón de horas y roca y en la cabeza algunos pasos de escalada con vacío....llegaré?
A las 5am comienzo la aproximación hacia Aigualluts y entro en el valle de Barrancs, me esperan unas cuatro horas hasta el Collado de salenques y el inicio de la cresta.
Al fondo del valle se empieza a dibujar contra el cielo el Margalida y su pared norte. Más lo quieres, más te vale. 8:30hs comienzo el camino por terreno fácil y un poco indefinido.
Margalida.
En las primeras dificultades me topo con un muro que hay que escalar, tranquilizamos la mente y el cuerpo y subo con cuidado. a veces miro hacia el vacío como para no olvidar que no hay ni siquiera que resbalar aquí. Es lo que pasa con la soledad. Hay un clavo un par de metros más arriba de donde estoy, pero no llego, hay que hacer un paso al abismo para poder asegurarme a él....Calculo, pienso y repienso y por fin voy hasta arriba.
Luego de un tramo llego hasta otro muro con fisuras, éste parece cojonudo, un poco más difícil y mantenido, vertical y de unos veinte metros de altura. Dudo sobre si sacar la cuerda y asegurarme mientras subo o darle a pelo. La principal diferencia consiste en que por lo menos si fallás quedás todo magullado pero colgando de la montaña.
La contra es que como vas solo tenés que atar la cuerda a la montaña antes de empezar a subir, luego escalar asegurándote a la roca y pasando la cuerda por los seguros hasta el final del muro, fijar la cuerda arriba, luego bajar por ésta y soltarla de abajo, y volver a subir (aunque ahora ya estás asegurado por la cuerda que está atada arriba del todo).
Bueno, un coñazo como dicen por acá, sobretodo por el tiempo que te lleva hacer tres veces el mismo tramo para arriba y para abajo...aunque...atado a una cuerda. de cualquier manera hay que entender que ésta seguridad que te dá usar la cuerda es sólo por si en un hipotético caso fallás y caes, pero en estos terrenos de alta montaña NO te podés permitir caer, cualquier error y quedás como una frutilla. No es pedantería, es lo que hay. Estás solo con tu soledad y tus habilidades, tanto físicas como mentales.
empecé a sacar la cuerda y en vista de tanta maniobra la metí de nuevo en la mochila y decidí hacerlo a pelo. Momentazo de concentración y evaluación. También hay que decir que al llevar algo de material en el arnés y habiendo fisuras, se puede meter algo en éstas y anclarte por un momento ahí, que es lo que hice.
Ya más tranquilamente me voy hacia la cima del pico Margalida y al Tempestades, y comienzo un tramo en bajada para llegar a un gran tajo que parte la cresta en dos abismos, la Brecha de Tempestades. Lugar frío, inhóspito, sombras en sombras no se dejan ver hacia un lado, y del otro el sol lamiendo las paredes, mucho cielo arriba y viento encajonado alrededor.Llego a un lugar donde se hace un rapel con la cuerda, o se destrepa fácil pero algo expuesto ante una posible caída y la roca toda descompuesta. Bajo con cuidado destrepando hasta la Brecha.
Hay una pequeña trepada más por una fisura y una placa media lisa y luego se ve un gran caos de grandes bloques que tapan la visión de lo que viene..paso por dentro de una especie de cueva (antes ya pasé arrastrándome por un agujerito conocido como el "pajarito de papel").
La cumbre del Aneto....
Ahora ya veo más cerca la cumbre y el terreno es más fácil, la gente se distingue a la distancia. Vienen la mayoría por la ruta normal, por el otro lado de la montaña.
Ufff, por fin aquí. Una barrita, agua y a bajar por el glaciar hasta el coche. Doce horas después la historia termina donde empezó.
"es perfecto el aire, la cumbre bajo el sol...
de lo que quede de mí,
te llevo un poco..
y no te asustes si me río como un loco,
es necesario que mañana sea así,
será la vida que siempre nos pega un poco
nos encandila, con lo que está por venir."
Bicho de ciudad, Los Piojos.
8 jul 2011
Collado de Salenques.
Aprovechando los días buenos de principios de Julio subo hasta el Collado de Salenques por el valle de Barrancs. No me cruzo con nadie en todo el recorrido, tranquilidad asegurada en este rincón del pirineo.
El Aneto (3.404m). Desde la distancia puede verse la huella de subida a su cumbre.
Ibón de Barrancs- 2.400m. A la derecha el Pico de Aigüalluts (2.708m).
Espalda del Aneto (3.343m).
La pared norte del Margalida, donde se encuentran reputadas vías como Diedre Narayan 280m, A3/V (7c) y Jiddix 240m, A2/V+.
Collado de Salenques (2.807m) a la izquierda.
Cresta desde el collado hacia la Punta del Cdo de Salenques (2.928m).
Valle de Salenques.
En busca de los elementos, agua y sal.
15 may 2011
Materia Oscura encadenada. Congosto del Ventamillo.
A cargo de Jordi Tosas (aperturista junto a Esteban Juiz) se ha lencadenado la vía, quedando las nuevas graduaciones así:
L1 7c, L2 6b+, L3 7a+.
No se han añadido protecciones, así que la vía está como se abrió, tomando prestados unos parabolts de la BoM de corominas.
En su blog Jordi lo cuenta: http://www.jorditosas.blogspot.com/
L1 7c, L2 6b+, L3 7a+.
No se han añadido protecciones, así que la vía está como se abrió, tomando prestados unos parabolts de la BoM de corominas.
En su blog Jordi lo cuenta: http://www.jorditosas.blogspot.com/
13 oct 2010
G.R.A.M. La escalada en Rosario. 4.
Así que cada sábado iba al Club de Pesca Mitre a escalar. Casi no existían las zapatillas de escalada, pédulas como se les decía en Rosario, el que las tenía era un rey. Rigalli tenía unas ninja boreal, y hasta una cuerda de escalada!! Yo y un grupo más usábamos unas cuerdas rojas casi estáticas, así que sólo escalábamos en top rope (cuerda pasada ya por el descuelgue superior, por lo que el que escala está asegurado por la cuerda en polea y no se cae, sólo queda colgado y evita así una caída de yendo de primero que sería muy peligrosa.)
También he tenido cuerdas de esas de nylon para veleros, estáticas como un alambre y que le salían unos bucles horribles que tapábamos con cinta americana! Necesitaban un proceso para que esto no pasara, como estirarlas y demás antes de cargarlas. Éstas duraban poco y pasaban a los kayaks…
Luego ya nos animábamos a ir de primeros porque sino eso no era escalar, nunca podías caerte y volar, así que el factor psicológico de equipar la pared con posibilidad de caídas, y el superarte técnica, táctica y psicológicamente desaparecía.
El problema de la escasez de pédulas lo solucionábamos con los botines Sacachispas. Éstos eran en realidad botines de fútbol pero tipo botitas y con todo el borde y la suela de goma, incluídos los tapones. Cada cual inventaba así sus propias zapas de escalada, cambiando los cordones, pintando algún costado, y limando los tapones y la suela en una piedra esmeril. Ah, y en las suelas venían dibujadas jugadas de fútbol!!
Parecían las firé, de esas primeras zapas de goma cocida que cambiaron la escalada en roca.
Los arneses se empezaron a conseguir, sobretodo los Outside.Un día conozco a quién sería mi “cordada”, Carlos Nuñez.
Con Charli empezamos a entrenar un poco a nuestra bola, y escalamos mucho juntos en la palestra y en Los Gigantes, Córdoba.
Hay que recordar que desde Rosario para pinchar hielo y nieve hay que hacer mil kilómetros hasta Mendoza, y quinientos hasta Córdoba para la roca; así que cada viaje se planeaba y resultaba una bomba, cada uno mejor que el otro.
También hicimos la Laja de Peterek sin friends y con sacachispas, De a poquito, el Diedro chico, Grande y La olla en solo…varios asados, guerras de carpas y demás quilombos.
Muchas veces íbamos llenando el bondi que fletaban Glauco y Piotto con sus cursos, y nosotros a escalar y luego descender en mtb.
De vuelta a la palestra los Gómez añadían más vías a la pared con mucho esfuerzo y gasto. Fabián empezó a fabricar una fisura por la pared de ladrillos con una moladora!!!
Más adelante se hacían vaquitas para juntar guita.
Con Charli dejamos un par de vías muy lindas y duras. Una, las chapas plateadas y la otra un proyecto que de probarlo nomás quedamos hechos polvo, “Juego de Niños”.
En la siguiente entrega: “La palestra, construcción de vías y mantenimiento”. Hasta más ver.
También he tenido cuerdas de esas de nylon para veleros, estáticas como un alambre y que le salían unos bucles horribles que tapábamos con cinta americana! Necesitaban un proceso para que esto no pasara, como estirarlas y demás antes de cargarlas. Éstas duraban poco y pasaban a los kayaks…
Luego ya nos animábamos a ir de primeros porque sino eso no era escalar, nunca podías caerte y volar, así que el factor psicológico de equipar la pared con posibilidad de caídas, y el superarte técnica, táctica y psicológicamente desaparecía.
El problema de la escasez de pédulas lo solucionábamos con los botines Sacachispas. Éstos eran en realidad botines de fútbol pero tipo botitas y con todo el borde y la suela de goma, incluídos los tapones. Cada cual inventaba así sus propias zapas de escalada, cambiando los cordones, pintando algún costado, y limando los tapones y la suela en una piedra esmeril. Ah, y en las suelas venían dibujadas jugadas de fútbol!!
Parecían las firé, de esas primeras zapas de goma cocida que cambiaron la escalada en roca.
Los arneses se empezaron a conseguir, sobretodo los Outside.Un día conozco a quién sería mi “cordada”, Carlos Nuñez.
Con Charli empezamos a entrenar un poco a nuestra bola, y escalamos mucho juntos en la palestra y en Los Gigantes, Córdoba.
Hay que recordar que desde Rosario para pinchar hielo y nieve hay que hacer mil kilómetros hasta Mendoza, y quinientos hasta Córdoba para la roca; así que cada viaje se planeaba y resultaba una bomba, cada uno mejor que el otro.
También hicimos la Laja de Peterek sin friends y con sacachispas, De a poquito, el Diedro chico, Grande y La olla en solo…varios asados, guerras de carpas y demás quilombos.
Muchas veces íbamos llenando el bondi que fletaban Glauco y Piotto con sus cursos, y nosotros a escalar y luego descender en mtb.
De vuelta a la palestra los Gómez añadían más vías a la pared con mucho esfuerzo y gasto. Fabián empezó a fabricar una fisura por la pared de ladrillos con una moladora!!!
Más adelante se hacían vaquitas para juntar guita.
Con Charli dejamos un par de vías muy lindas y duras. Una, las chapas plateadas y la otra un proyecto que de probarlo nomás quedamos hechos polvo, “Juego de Niños”.
En la siguiente entrega: “La palestra, construcción de vías y mantenimiento”. Hasta más ver.
2 oct 2010
G.R.A.M. La escalada en Rosario. 3.
Junto al río Paraná se encontraba el Club de Pesca Mitre, tenía su viejo y torcido muelle de madera para pescar, cancha de bochas para los abuelos, algunos árboles y césped. Sobretodo había espacio para dejar las cosas sin temor a ser atropellado al agacharse !!...
El club estaba a nivel del río, así que había escaleras para bajar, y alguna vez alguien dijo que existió un ascensor…
La parte que a nosotros nos interesaba era una pared de contención que se levantaba unos 15 metros desde la zona verde del club. Casi toda estaba revocada con cemento, y una parte era de ladrillo vivo, por lo que se intuían vías de regletas y de bolitas de cemento que rebozaba entre los ladrillos. Hasta se podrían hacer fisuras comiendo estos ladrillos con una moladora o a mano!
Cuando me llevaron por primera vez estaban los cuatro de siempre que yo conocía, y unas pocas vías. Éstas eran presas de madera y compradas que se habían atornillado a la pared, y arriba los descuelgues estaban fijados con cable de acero a unas vigas de hierro de esas del tren que salían de la pared. Algunas de las vías eran: Las Galletitas, Misión Imposible, Gram 7ª, El Caño (curiosa escalada entre la pared usando unos enormes agujeros de antiguas vigas y el enorme caño de desagüe y sus anclajes de varillas roscadas que bajaba por el muro), y alguna más.
Arriba había unas canchas de paddle abandonadas, de cuando el furor de las paletas invadió la ciudad. Así que había para escalar, había potencial, y tranquilidad junto al Paraná y sus mosquitos.
La vía Misión Imposible (que luego se quedó en V/+ y la hacíamos en zapatillas comunes y hasta en solo alguna vez hasta la mitad!), yo la subía sudando y la terminaba con estribos apurando al máximo los peldaños, ufff.
Cada sábado estábamos ahí y aparecían nuevas caras y muchos de los alumnos de los cursos de Glauco y Gabriel. Había buen ambiente, con ganas de apretar algunos y otros a matear, y lo importante era que existía un espacio adonde ir y encontrar gente del palo.
Llegados a este punto comienza otra etapa para mí, la de los viajes a Los Gigantes en Córdoba para escalar en roca y la de expandir la palestra con más vías, para lo cual sería de especial importancia el trabajo desinteresado de una de las cordadas más famosas del lugar, Los Gómez.
El club estaba a nivel del río, así que había escaleras para bajar, y alguna vez alguien dijo que existió un ascensor…
La parte que a nosotros nos interesaba era una pared de contención que se levantaba unos 15 metros desde la zona verde del club. Casi toda estaba revocada con cemento, y una parte era de ladrillo vivo, por lo que se intuían vías de regletas y de bolitas de cemento que rebozaba entre los ladrillos. Hasta se podrían hacer fisuras comiendo estos ladrillos con una moladora o a mano!
Cuando me llevaron por primera vez estaban los cuatro de siempre que yo conocía, y unas pocas vías. Éstas eran presas de madera y compradas que se habían atornillado a la pared, y arriba los descuelgues estaban fijados con cable de acero a unas vigas de hierro de esas del tren que salían de la pared. Algunas de las vías eran: Las Galletitas, Misión Imposible, Gram 7ª, El Caño (curiosa escalada entre la pared usando unos enormes agujeros de antiguas vigas y el enorme caño de desagüe y sus anclajes de varillas roscadas que bajaba por el muro), y alguna más.
Arriba había unas canchas de paddle abandonadas, de cuando el furor de las paletas invadió la ciudad. Así que había para escalar, había potencial, y tranquilidad junto al Paraná y sus mosquitos.
La vía Misión Imposible (que luego se quedó en V/+ y la hacíamos en zapatillas comunes y hasta en solo alguna vez hasta la mitad!), yo la subía sudando y la terminaba con estribos apurando al máximo los peldaños, ufff.
Cada sábado estábamos ahí y aparecían nuevas caras y muchos de los alumnos de los cursos de Glauco y Gabriel. Había buen ambiente, con ganas de apretar algunos y otros a matear, y lo importante era que existía un espacio adonde ir y encontrar gente del palo.
Llegados a este punto comienza otra etapa para mí, la de los viajes a Los Gigantes en Córdoba para escalar en roca y la de expandir la palestra con más vías, para lo cual sería de especial importancia el trabajo desinteresado de una de las cordadas más famosas del lugar, Los Gómez.
19 jun 2010
Express tipo anillo, cuidado!
Atención con las cintas express tipo anillo.
Un accidente mortal ocurrido en la escuela estadounidense de New River Gorge advierte sobre el riesgo de usar cintas express tipo anillo sin haber revisado con anterioridad la colocación de los mosquetones y la goma o string de sujeción.
El pasado fin de semana, una escaladora murió en un accidente en la escuela estadounidense de New River Gorge (Virginia del Oeste) al precipitarse al suelo desde una vía. La víctima, identificada como Karen Feher, estaba supuestamente anclada a la cadena de una ruta y se estaba preparando para desmontarla.
A pesar de que los detalles de la investigación no están claros, algunas informaciones especulan sobre el hecho de que un posible fallo en el uso de las cintas express tipo anillo con Strings causara el accidente. De hecho, según advierte el fabricante Petzl , la combinación de dichos materiales en deportiva conlleva un riesgo si no se ha revisado estrictamente el material antes de su uso.
Es difícil realizar una descripción en palabras a raíz de lo sucedido. Recomendamos ver el vídeo adjunto al pie de la noticia. Y más todavía cuando parece ser que la escaladora estaba anclada a dos seguros a la vez. La idea es que un lado de la cinta vuelve a pasar por el mosquetón y eso deja a la pequeña y frágil banda de goma que se coloca para evitar el giro del mosquetón inferior realizar todo el trabajo de sustentación. Evidentemente, esa banda tiene escasa resistencia y se rompe, provocando la caída.
Este desgraciado accidente debe servir como advertencia, no sólo para los escaladores que usen este tipo de cintas express con string o goma de sujeción del mosquetón inferior, sino a toda la comunidad escaladora, de la necesidad de revisar en profundidad todo su material antes de utilizarlo. Su propia seguridad está en juego.
Desnivel. Por Isaac Fernández Actualizado 18.06.2010 17:31
Un accidente mortal ocurrido en la escuela estadounidense de New River Gorge advierte sobre el riesgo de usar cintas express tipo anillo sin haber revisado con anterioridad la colocación de los mosquetones y la goma o string de sujeción.
El pasado fin de semana, una escaladora murió en un accidente en la escuela estadounidense de New River Gorge (Virginia del Oeste) al precipitarse al suelo desde una vía. La víctima, identificada como Karen Feher, estaba supuestamente anclada a la cadena de una ruta y se estaba preparando para desmontarla.
A pesar de que los detalles de la investigación no están claros, algunas informaciones especulan sobre el hecho de que un posible fallo en el uso de las cintas express tipo anillo con Strings causara el accidente. De hecho, según advierte el fabricante Petzl , la combinación de dichos materiales en deportiva conlleva un riesgo si no se ha revisado estrictamente el material antes de su uso.
Es difícil realizar una descripción en palabras a raíz de lo sucedido. Recomendamos ver el vídeo adjunto al pie de la noticia. Y más todavía cuando parece ser que la escaladora estaba anclada a dos seguros a la vez. La idea es que un lado de la cinta vuelve a pasar por el mosquetón y eso deja a la pequeña y frágil banda de goma que se coloca para evitar el giro del mosquetón inferior realizar todo el trabajo de sustentación. Evidentemente, esa banda tiene escasa resistencia y se rompe, provocando la caída.
Este desgraciado accidente debe servir como advertencia, no sólo para los escaladores que usen este tipo de cintas express con string o goma de sujeción del mosquetón inferior, sino a toda la comunidad escaladora, de la necesidad de revisar en profundidad todo su material antes de utilizarlo. Su propia seguridad está en juego.
Desnivel. Por Isaac Fernández Actualizado 18.06.2010 17:31
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












